en tiempospos(t)modernos

Dios postmoderno y Sor Lucía Caram

dios postmoderno
Del gran debate de Telecinco a la fama. La dominica Sor Lucía aprovechó su oportunidad para explicar en prime time a la audiencia del sábado su horario (se levanta a las cuatro de la madrugada), sus ideas, sus proyectos, su fundación, su, su, su. “Yo pienso” fue la frase más repetida en un apasionado discurso en el que también apareció, aunque de refilón, Dios. No el del Papa ni el de la Iglesia a la que Sor Lucía pertenece sino el “Dios de la naturaleza, de los animales, de los desfavorecidos”, en el que todos creemos. Incluida la atea Pilar Rahola, que confirmaba desde el estudio tal afinidad.

Si la postmodernidad es tolerancia y relativismo, ya no resulta necesario que Dios haya muerto. Nietzsche se adelantó, incapaz de prever el derrumbe de los grandes relatos: ¿quién se imagina hoy día un debate trascendente e intenso entre creyentes y agnósticos? Eliminada la propia dimensión trascendente, Dios puede flotar en el bazar donde cualquier producto encuentra acomodo.

Una de los efectos de esta descomposición ideológica (no solo la economía se ha vuelto líquida, también el pensamiento: fugaz y obsolescente) afecta a la vivencia religiosa. A nadie se le ocurre quemar iglesias (qué horror) como decían que pasaba durante la II República. ¿Dónde si no celebraríamos las bodas, los bautizos y los funerales?
Hoy se impone la opción del creyente selectivo: no me gusta la doctrina referente al sexo (la norma solo permite el que se realiza con intención reproductora), paso del Papa, estoy en contra de tal o cual dogma, pero soy católico.
Ni Lutero había ido tan lejos

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Comentario

  1. Sap que crec? primer jo som molt malpensada i aquesta monja ha tingut enveja de l´altre La Forcades, però hi ha una gran diferència de l´una a l´altre. Forcades es una intelectual, estudiosa, Doctora i te una capacitat de captar els problemos:, tan médics com politics o econòmics que ningú li fa hombra. I aquesta altra mongeta ha volgut tenir part en aquesta nova manera d´interpretar la cosa religiosa. No tenc res a dir, cada una fa el que sap i pel que sembla bé. A mi el que me sobra és l´habit, però tampoc no hi vull dir res, be, si: Jo vaig conèixer una monja molt llesta que havia d´ana a veure un germá que vivia a San Francisco, era Franciscá, i el seu germá li va dir que allá no anés vestida de monja perquè tothom la miraria ja que per aquells indrets les monjes ja no duien habit. Ella deia que per ella era molt mes cómode no haver-se de vestir de dona perquè era un “maldecap” haver-se de pentinar i arreglar, cosa que quan ana va amb l´habit no havia de fer. Quant a Déu, no en parl, qui es que l´ha vist mai? El dia que surti per la TELE ja ho farem.