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Facebookcidio

facebookcidio
La dimensión virtual ya da para el suicidio, por supuesto social. Más de 6.000 usuarios (y suma y sigue) de Facebook han anunciado en esta red su intención de suicidarse el 2 de noviembre como forma virtual de apoyo a una tribu brasileña amenazada de extinción.
Se trata de matar el yo digital, ese que vive compartiendo megustas, actualizaciones y fotos con nuestro yo real-analógico. Hacer desaparecer el perfil social como acto heroico. La campaña corre pareja a otras iniciativas más contundentes, sobre todo la publicitada por miembros de la tribu: amenazan con un suicidio físico.

Autoinmolación, una alternativa desesperada como la que pusieron en práctica monjes budistas en los años 60 para protestar contra el régimen de Vietnam del Sur prendiéndose fuego en público, o como la que llevan adelante quienes inician una huelga de hambre. Por no hablar de los enamorados que se quitan la vida para castigar al amante infiel.
El invento pues no es de Facebook ni de Internet: la red no hace sino posibilitar versiones nuevas de conductas viejas. Las facilita hasta incluso trivializarlas. El suicidio virtual (darse de baja de Facebook, una decisión fácil de tomar pero difícil de consumar: no hay un botón para desaparecer en un simple clic) tiene un mérito relativo, aunque no debemos despreciarlo. Muchas de las ilusiones democráticas en la primavera árabe se gestaron y compartieron en las redes.

Ahora el facebookcidio se suma a los gestos antisistema (una hora sin electricidad, un día retirando fondos del banco…) que expresan esta relación de amor-odio que nos une a nuestra época. ¿Para cuándo el movilcidio?

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Comentario

  1. Este post está pensado para mi. Hace unos dias que me estoy pensando este suicidio. Cuando abro mi correo no veo mas que Facebook en toda la página. Si alguien me manda un correo urgente y pimero este maldito Fasse, no lo leo hasta las tantas. Para mi las redes me sirven para otras muchas cosas que muchas veces no tengo tiempo de hacer, unos ejemplos serian estudiarme los midis para que mi Directora no se enfade, leer cossas muy interesantes de blocs
    de otras personas, escribir mis própios pensamientos, etc. Se puede aprender mucho si uno quiere. Y especialmente me enfado mucho cuando alguien te dice “he cambiado mi foto” “mira que chiste mas bueno”. Con la falta de cultura de la buena que falta nos hace y hace a todos nuestros governantes, tener que entretenerme en ver que le pasa a fulanito de tal me pone de mal humor. Así es que terminado de decir lo que siento voy a suicidarme del Fasse este y si quiero que alguien me tenga en cuenta, tengo otros medios. Así que adiós muy buenas. Que conste que tu Fasse lo abro siempre. No hace falta que lo diga, aquí está la prueba.

    • A lo mejor no hace falta suicidarse, lo mismo que para vivir sin ruidos no es necesario irse a una montaña desolada. En Facebook, por ejemplo, pueden hacerse listas de aquellos usuarios que te interesa de verdad seguir, y no leer ni mirar el resto de mensajes tontos. O también eliminar usuarios de nuestros contactos si se ponen pesados. Somos demasiado jóvenes para morir tan pronto