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Habemus Ley Sinde pero nos quedamos sin Álex de la Iglesia

Capítulo 1 (lunes, 24) | publicado en ddg

Lo he escrito en otras ocasiones, cuando el PP se llenaba la boca de declaraciones contra el canon: pura estrategia electoralista. Y espera si gana, a ver cómo endurecerá sus posiciones.
Sucede que Rajoy y su cúpula han cambiado de registro: desde hace unos días habla en clave de hombre de Estado, seguramente porque los asesores de la campaña a punto de inaugurarse así lo han decidido. Adiós al tono agrio y bronco que corresponde al líder de la oposición, bienvenido el tono mesurado del presidente in pectore. La diferencia de puntos con el PSOE es tal que es más rentable mostrarse reponsable y hasta solidario con el gobierno.
Este es el cambio del paso por el Congreso de hace unas semanas al paso actual por el Senado. Donde hubo rechazo ahora hay entendimiento (texto del acuerdo, pdf), en nombre del bien del país y de la economía. Con el apoyo de CiU, que entonces no aceptó el trueque que le ofrecía Zapatero: su voto a cambio de unas transferencias. También CiU se apunta al discurso responsable de sacar España adelante, en este caso la pobre industria discográfica y el cine español que no levanta cabeza. A por las descargas.
En definitiva: se mantiene el comité encargado de vigilar y denunciar pero necesitará autorización judicial para cerrar y/o multar a los infractores. Al mismo tiempo, se reformará el canon para adecuarlo a la normativa europea. Que no se diga que no cumplimos con Bruselas.

La reacción de Álex de la Iglesia es febril: se pasó todo el día despotricando en su cuenta Twitter contra el acuerdo. Normal: durante los últimos días asumió el rol de hombre bueno entre las partes, algo que los aparatos de los partidos se pasan por el forro cuando conviene. Despechado, como decepcionados y hasta manipulados se sienten otros actores de las conversaciones “a título personal” que ellos mismos han contado después (Enrique Dans, David Bravo y Julio Alonso), un culebrón que Trending Topics ha resumido con acierto.

La noticia del abrazo de Vergara, en El Mundo

Capítulo 2 (martes, 25)

Se buscan culpables de la astracanada. Para Enrique Dans, tiene nombre y apellidos: se llama José Maria Lassalle y es el candidato a ministro de cultura del previsible futuro gobierno del PP.
Sin embargo, me parece más razonable cargar la decisión del nuevo rumbo en haber del aparato del partido. Lo mismo que cuando se defenestró a Cascos (y antes a María San Gil, por poner solo dos ejemplos) con una sonrisa y mil silencios. Las decisiones estratégicas no las toma un señor sino el núcleo duro del partido, de cualquier partido, que por algo ha trabajado duro para descabalgar al resto de competidores y poder dirigir la maquinaria con mano de hierro y declaraciones blandas.

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Comentario

  1. Yo esto lo veía venir. ¿Cuanto recauda el gobierno en impuestos procedentes de las páginas de descargas? ¿Cuánto recauda por impuestos de la venta de música y películas? ¿Cuántos puestos de trabajo generan dichas páginas? ¿Cuantos trabajadores de la industria audiovisual se están quedando en paro?. El gobierno apuesta por lo que más le conviene.
    ¿Qué puede pasar? Que desaparezcan webs que se lucran con la publicidad que logran gracias a la distribución de contenidos que no les pertenecen. Si me apuras mucho, lo peor sería que tuvieramos que pagar por música y películas.
    Qué curioso. Nos pasamos media vida pagando por discos y cine y no pasaba nada. El gratis total es una moda relativamente reciente. Y además, hoy tenemos una oferta (en muchos casos gratuita) mucho mayor que lo que había cuando yo era adolescente (tengo 48 años). Radio, televisión, aparatos grabadores de CD y DVD (¿recuerdas la odisea de grabar de cinta a cinta?).
    Me pregunto quién es el que sale favorecido si no existe la ley Sinde. Al fin y al cabo, no afecta directamente a los internautas como en el caso de Francia. Si no lo entiendo mal, compartir archivos aun no es delito (como en Estados Unidos). Entonces, ¿cual es el problema?

    • Uno de los problemas es cómo se ha negociado. La hipocresía de los partidos, que favorecen o se oponen a un planteamiento según les convenga en cada momento. Es cierto por otra parte que en otros países (EEUU, Francia) los internautas lo tienen peor, pero también se debe a que allá la industria es más poderosa que la de aquí y tiene más capacidad de influencia. La cuestión: ¿hay que legislar aceptando las condiciones de una industria retrógrada que limita todas las potencialidades de la red o a favor de una ciudadanía que por primera vez en su historia tiene las condiciones técnicas para acceder libremente a la cultura? Por ejemplo, ¿por qué en ve de subvencionar la industria del cine o mantener una televisión pública no se invierte en Internet aumentando el cableado y la velocidad del ADSL, bajando el precio de las tarifas?

  2. Una cosa me llamó la atención de lo que dijo Alex de la Iglesia: en su reunión con los internautas todos estaban de acuerdo en que no podía ser el “gratis total”. Creo que partiendo de este punto se pueden llegar a muchos acuerdos. De todos modos, el futuro va a cambiar la fisonomía del mundo de la música. El futuro son las descargas (comerciales), el abaratamiento de costos y precios, además de la posibilidad de escuchar antes de comprar. Ya hay mucha tienda online que funciona así.

    • Totalmente de acuerdo. A ver si discográficas, productoras y distribuidoras de cine también se añaden a una nueva forma de consumir cultura más ágil, individualizada, compartible y barata. Por ejemplo, ¿hasta cuándo un CD costará 20 euros?