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Hollywood: judíos y mamás

Es conocido el ascendiente materno en el imaginario norteamericano. Mujeres fuertes que evocan la figura de la mamma italiana. No ha habido mujeres presidentas en la historia de EEUUU pero ahí están las esposas de Reagan, Clinton o Bush como ejemplos vivos de lo que es una mujer dominante por muy en la sombra que haya elegido actuar, en consonancia con el moderno machista dentro del que se inscribe.

También sabíamos que Hollywood es una construcción judía (breve reconstrucción de la presencia de lobbys judíos en los medios norteamericanos) no solo en cuanto al capital (una realidad que está cambiando: ahora la financiación tiene un origen diversificado, desde japoneses a árabes) sino al posicionamiento ideológico. Los judíos como buenos o víctimas, los árabes como malos o agresores. Amén de la glorificación/idealización de las señas de identidad de la cultura y religión judías.

Todo esto lo he encontrado reunido en la película fundacional The jazz singer, que inaugura el cine sonoro: la historia de un judío apóstata que elige su lado más libertino (el Ello) frente a la agobiante figura paterna (SuperYo represivo) y que finalmente consigue la integración de ambas tendencias (matrimonio simbólico entre la modernidad norteamericana y la tradición judía) gracias a la mediación de la madre, figura capital por cuanto mantiene su equidistancia entre el amor al hijo y la fidelidad al marido.
Final de la película coherente: el hijo pródigo, muerto el padre, canta Mammy desbordante de felicidad.

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