en más o menos

La ficción política

El descrédito de la política y de los políticos es el resultado de su incompetencia para gestionar la actual crisis económica pero también está construido sobre la hipocresía (como pasa con la iglesia) de su discurso.
Solo dos ejemplos:
1. El discurso público de cualquier partido vigila, cuestiona, ataca, critica, desprestigia las declaraciones y decisiones de los otros partidos. Ausencia de autocrítica. Estrategia de confrontación que alimenta la fidelización de sus seguidores pero que entra en contradicción con la práctica política donde son habituales los pactos firmados de acuerdo a las condiciones y contrapartidas de las partes. Unos pactos que suelen publicarse por lo bajín y sin aclarar la letra pequeña.
2. El discurso público de cualquier partido está basado en la promesa. Ataque al partido contrario y desplazamiento al futuro del propio partido como estrategia para eludir compromisos. La famosa frase de Suárez “Puedo prometer y prometo” es seguramente el máximo ejemplo de tal retórica. Pero ningún partido establece criterios rigurosos de seguimiento de su propio programa ni una comparecencia solemne, por ejemplo, a final de legislatura, para hacer balance y explicar por qué determinadas promesas no se cumplieron. Los partidos no pasan cuentas como sí hace cualquier empresa, y se conforman con el castigo indoloro de los votos perdidos en las elecciones. De ahí que su vida institucional y profesional sea una ficción. Un Monopoly donde no se arriesga pero pone en juego la economía de millones de ciudadanos. De ahí también esta resistencia de los políticos a regresar a la vida normal contra la que se han blindado. Si pierden su escaño o su cargo, son nombrados tal o cual. Y si no es dentro del partido, pescan algo en un consejo de administración bien remunerado. ¿Un ejemplo cualquiera?: Tras dejar el PP Zaplana multiplicó por diez sus ingresos tras su fichaje por Telefónica.

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Comentario

  1. Totalmente de acuerdo. El otro día escribí también sobre el tema, pero me gusta más tu capacidad de síntesis y de dar rápidamente en el clavo.