steve-jobs

en despuesdegoogle, tiempospos(t)modernos

Lifelogging, tendencia en auge. ¿Vampirismo virtual?

La famosa paradoja del mapa y la región (cuanto mayor es la escala más inútil se vuelve el mapa: el realismo genera un objeto inmanejable) usada en lingüistica y filosofía del lenguaje para subrayar la no correspondencia entre lenguaje y realidad, sirve para desmarcarnos incialmente de esta ambición mefistofélica: grabar cada minuto de nuestra vida hasta crear una instancia virtual paralela. Pero el lifelogging crece: cada minuto se suben 48 horas de vídeo a YouTube.

El lifelogging, una realidad ya habitual en nuestra vida (Google guarda un registro de toda nuestra actividad en la red, nuestro Facebook es un catálogo fotográfico de nuestra peripecia vital, las operadoras almacenan un listado exhaustivo de nuestras comunicaciones telefónicas…) aunque inconsciente o eventual, fue convertida en los años 80 por Steve Mann y después Gordon Bell (creador del software pionero MyLifeBeats) en una afición sistemática y obsesiva. Un frikismo que hoy se ha popularizado gracias al espectacular desarrollo tecnológico: lo que entonces suponía una sofisticada y extravagante parafernalia de dispositivos y cables ahora se ha reducido a una simple cámara.

Tres ejemplos de cámara lifelogging:
Memoto. Costará menos de 300 dólares, más 70 anuales (opcional) por almacenamiento automático de las imágenes.
Ucorder
The Revue

Una forma menos aparatosa de lifelogging consiste en centralizar nuestras múltiples pistas virtuales (redes, correo, blogs, comentarios, fotos, vídeos…) en algún servicio o programa encargado de publicarlas en un único hilo.
Lifestream Blog mantiene un exhaustivo catálogo actualizado de servicios (más de 60), plugins de WordPress (8), temas de WordPress (18), aplicaciones open source (8), pipes Yahoo (9), módulos Drupal (3), scripts (30)
Un catálogo más explicativo, en The Next Web

Memoto prepara un documental sobre el tema, que presentará en 2013. Este es el trailer:

deja tu comentario

Comentario