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Non solum, de Sergi López

nonsolum
Nom solum, de Jorge Picó y Sergi López. Intérprete: Sergi López
Teatre del Mar, 11 de febrero

Es difícil saber cuánto hay de Rubianes en este espectáculo que es igualmente un maratón interpretativo que calca algunos rituales de despedida del maestro. El recital de Sergi López gana al del galaico-catalán en invitación al caos, tanto que uno puede tener la sensación de asistir a una jam session dramática. Pero no. La segunda vuelta nos ha servido para comprobar que sigue un guión a rajatabla, sin ni siquiera cambiar de gafas, de la misma forma que Rubianes se ceñía al texto taño tras año. ‘Non solum’ es una flipada del propio actor, que por lo mismo se siente tan a gusto paseando a lo ancho de su laberinto, un viaje a ninguna parte (empieza y acaba igual: cantando y en presencia de los muchos yoes) que se toma todo tipo de libertades. Al servicio del lucimiento de un artista que se ga el gustazo de multiplicarse en una exhibición de virtuosismo. Cambios continuos de registros, de personajes, de ambientes: galería sorprendente que se extiende más allá de las cortinas en un juego de espejos que nos despista y confunde. El espectador no participa activamente (las preguntas al político corrupto son retóricas) pero es abducido hacia este paisaje surrealista y delirante que combina ecos psicoanalíticos con tópicos de la calle, citas cinematográficas o referencias populares: batiburrillo postmoderno, refrito genial y divertido de situaciones desiguales. Muy buena la inicial, por ejemplo, con una sucesión de imprevistos que dan la vuelta varias veces al consabido sketch del amante que se encuentra al marido. Buenísima también la del tipo confundido con el público y disfrutando de su reciente anonimato. Sin conclusión: no hay dilema entre el yo y los otros. Solo Sergi actuando solo.

Artículo publicado en Ultima Hora (13-02-11)

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