#Pray for burkini

Francia, país laico que hace gala de su jacobinismo. Necesita recordarnos que descendemos de su Revolución, que Occidente es la Marsellesa. Mientras media Europa sigue coqueteando con anacrónicas monarquías (Gran Bretaña, Bélgica, España, países nórdicos y más), Francia exhibe la cabeza guillotinada de María Antonieta y Luis XVI. Los franceses son los putos amos, y por esto quieren demostrar al mundo que lideran la guerra internacional contra el ISIS o Boko Haram. En África o Siria. Francia es el país de lanza europeo contra el seguidista norteamericanismo de media Europa: no estuvieron en primera línea de la invasión de Irak capitaneada por Bush y sus secuaces Blair y Aznar pero ahora Hollande quiere recuperar el tiempo perdido. No hay discurso oficial más intransigente y xenófobo en Europa que los de Sarkozy o Le Pen. A por ellos, los musulmanes que quieren atentar contra el corazón de nuestra civilización. [+]

Después de los ninjas

Primero ha sido la crisis ninja (ya saben, las hipotecas basura y los créditos subprime) que ha sido rápidamente taponada con una milmillonaria inyección por parte de unos Estados con los pantalones bajados. Resultado: los bancos ahora no sueltan un duro, y los ciudadanos (y ciudadanas, por supuesto) a pagar el pato. Por lo visto, lo importante es la salud bancaria y todos tenemos que hacer nuestra aportación para que los balances sigan teniendo muchas cifras y los consejos de administración no se depriman.

Segundo es la crisis del Estado. Los bancos ya se recuperan, pero ahora los mercados no quieren seguir financiando la deuda de las administraciones (internacional, estatal, autonómica, local) Y como el Estado no puede acudir en ayuda de sí mismo como hizo antes con los bancos y cajas de ahorros, hay que recortar. Sueldos de funcionarios, prestaciones sociales, jubilaciones. Parece que nos quedan dos, tres, cinco años de restricciones para que se vuelva a abrir el grifo, si es que por el camino Grecia (y España, o Portugal, o la misma Italia) no se han derrumbado.

El ciclo no acaba aquí. Todavía quedan ajustes para que la maquinaria recupere su alegría. Por ejemplo, un aumento de precios que es algo así como bajarnos a todos el salario. Según el capitalismo actual ganamos demasiado y además el Estado nos subvenciona también demasiado, con lo que no hay ganancias suficientes para que la inversión se anime: le falta confianza. Así estamos, metidos en la rueda de la enésima crisis que además resulta ser síntoma de crecimiento. Socorro.

Artículo publicado en Ultima Hora (06-07-2010)

Crisis posmoderna

Crisis del Estado, la institución política esencial de la Modernidad, como actor fundamental del panorama internacional. Una crisis provocada por la aparición de entidades supraestatales y la emergencia de actores subestatales, así como por la debilidad de los Estados producto de la descolonización de los imperios de Europa Occidental y soviético.

Crisis de las instituciones de la sociedad industrial: La familia nuclear, las grandes burocracias empresariales, la prensa escrita, los sindicatos y partidos políticos de clase
Todas ellas aparecieron con la vida urbana de las sociedades industriales europeas del siglo XIX y ahora asistimos a su transformación o declive.
En ese contexto es donde surgen las redes. Las redes de activistas de movimientos sociales donde antes habían organizaciones de izquierda con estructuras piramidales. Surgen los Smartmobs que organizan algaradas callejeras en Francia, Moldavia o Grecia mediante Internet. Donde antes había sindicatos y periódicos obreros encontramos que en el vacío ideológico el descontento es canalizado a través de movimientos de ultraderecha sin jerarquías. El yihadismo global, difuso, tranasnacional y antioccidental, ocupa el vacío dejado por el socialismo árabe.

La crisis posmoderna (en Guerras posmodernas)