en mipapámemima, tiempospos(t)modernos

Una miss lesbiana, ningún futbolista gay

Recuerdo un episodio de Silk, una de mis series favoritas. Creo que de la última temporada, y uno de los más duros. Martha Costello (qué grande Maxine Peake) defiende a un futbolista acusado de una grave agresión en un partido. Mucho peor que lo de Luis Suárez. Al fin la abogada consigue acceder a la verdad del cliente: era la respuesta a una provocación continuada por su condición de homosexual. Una de las pocas historias en la tele que nos permite entrever el tormento psicológico que puede suponer esta situación.
El fútbol prohíbe la homosexualidad por dos razones (de acuerdo hay alguna excepción que confirma la regla: por ejemplo, el futbolista Robbie Rogers salió del armario después de colgar las botas)
1. Es un deporte esencialmente masculino. Testosterona, huevos. Coraje, raza. Un ejército laico. Y en el imaginario masculino (la guerra, la caza, la fuerza física: la conquista) está perseguido cualquier síntoma de amaneramiento o sensibilidad. No es cierto que vivamos en una sociedad igualitaria que defiende y practica la igualdad de los sexos.
2. El deporte es un discurso blindado contra la normalidad social. Es un ámbito al margen de la política o la economía hecho de frases hechas y tópicos. Es un mundo aséptico, la representación de todos aquellos valores que pisotea la cotidianidad. Una esfera al margen, una actividad ajena a lo que pasa fuera del estadio o el gimnasio. Un panteón mítico donde viven los héroes. El deporte mira hacia otra parte cuando le hablan de homosexualidad.

La homosexualidad se ha colado con fuerza en el negocio hotelero y en la industria de la ropa, decoración y demás: razones económicas.
Se admite desde siempre en el mundo de la farándula (el reverso del deporte: si en este hay sacrificio y disciplina, allá hay libertad y expresión). Razones morales. La hipocresía de la doble moral, la misma que ha propiciado durante siglos los abusos homosexuales en la iglesia católica.
Y se irá destapando en un mundo tan convencional como el de los concursos de belleza, obligados por su vocación frívola y mediática a adaptarse a cánones menos oscurantistas. Patricia Yurena Rodríguez, Miss España y ahora finalista de Miss Universo 2013, declara su amor lésbico en Instagram.
Patricia Yurena
No es la única. Por ejemplo en Chile ya se celebra el certamen Miss Visibilidad Lésbica

deja tu comentario

Comentario